7.10.2010

DIETA MACROBIOTICA 13 DIAS

DIETA MACROBIOTICA LUNES
Desayuno: Café con sacarina (leche con café, leche desnatada)
Comida: Dos huevos duros con acelgas y espinacas cocidas y refritas con ajo (la
cantidad que se desee)
Cena: Uno o dos bistec de ternera a la plancha con ensalada de lechuga, tomate,
cucharada de aceite, vinagre y sal.
MARTES
Desayuno: Café con sacarina
Comida: Un gran bistec a la plancha con ensalada de lechuga, aceite y limón (fruta, la
que se desee)
Cena: Jamón de York (el que desee)y un yogurt sin azúcar.
MIERCOLES
Desayuno: Café con sacarina y un biscote
Comida: Dos huevos duros, judías verdes, (las que se deseen), tomate y fruta (la que se
desee)
Cena: Jamón de York y ensalada de tomate, lechuga una cucharada de aceite y vinagre.
JUEVES
Desayuno: Café con sacarina y un biscote
Comida: Un huevo duro, zanahorias cocidas y refritas con ajo y 200 gr. de queso
gruyere.
Cena: Ensalada de fruta (la que se desee) y un yogurt sin azúcar.
VIERNES
Desayuno: un plato de zanahorias ralladas con limón.
Comida: Un gran pescado blanco a la plancha y tomate crudo (la cantidad que se desee)
Cena: Un gran bistec de ternera a la plancha y ensalada de tomate, lechuga y una
cucharada de aceite, sal y vinagre.
SABADO
Desayuno: Café con sacarina y un biscote
Comida: Pollo a la brasa con tomate crudo (lo que se desee)
Cena: Dos huevos duros y un plato de zanahoria rallada
DOMINGO
Desayuno: Té con sacarina.
Comida: Un gran bistec a la parrilla y fruta (la que se desee)
Cena: Libre, se puede comer lo que se quiera, pero con moderación.
Este régimen puede hacerse durante 13 días seguidos, en los que se pueden perder de 6
a 8 kilos. El decimocuarto se puede comer normalmente, el régimen, cambia el
metabolismo de entre 3 a 4 años.
Hay que beber una media de 2 litros y medio al día, no obstante solo puede tomarse
café y leche desnatada en cualquier momento del día. Es conveniente anotar el peso el
primer día, el séptimo y el decimocuarto, para ver los resultados.
Es una publicación del Ministerio de Sanidad y Consumo, bajo el titulo: “ANIMO Y
ADELGAZAR!

Macrobiótica: la dieta japonesa




Más que una dieta para adelgazar, la macrobiótica es una forma de alimentación creada en Oriente que postula que desarrollar una forma de comer correcta y equilibrada es la base de la salud y la felicidad.

A través de la combinación de alimentos “yin” y “yang”, esta forma de alimentación natural busca el equilibrio físico, emocional y espiritual en todos los aspectos de la vida.
En esta nota les contamos de qué se trata y cómo ponerla en práctica todos los días para sentirse cada vez mejor.


Según los principales argumentos de la macrobiótica, las deficiencias en el mecanismo de alimentación de cada individuo provocan irregularidades orgánicas y psiquicas. Por lo tanto, la busqueda del equilibrio en la dieta nos conducirá a la vez a un equilibrio corporal y emocional que nos permitirá desarrollar la vida en forma feliz. ¿Cómo se llega a esto? Según esta concepción oriental, la mejor manera es combinando de manera perfecta alimentos “yin”, o femeninos, y “yang”, o masculinos.

Origen y actualidad

Cuando nació esta corriente, en el Japón de la preguerra, su creador George Ohsawa la concibió como un movimiento pacifista y planteaba que solo a través de la alimentación japonesa se podían curar todas las enfermedades.

Sin embargo, con el paso del tiempo y con su adopción en los países occidentales, se fue dejando de lado el condimento ideológico militante para rescatar en forma más precisa sus beneficios como una manera sana y natural de comer.

Hoy en día, y para que todo el mundo pueda comprenderla y practicarla, la macrobiótica no es más que una regla de la vida muy flexible basada en el principio básico del yin yang. No tiene por qué ser una practica dietética fija ni rigida, sino más bien una forma flexible y lógica de comer que difiere de acuerdo al clima, el medio ambiente, las condiciones de salud, sexo, edad, nivel de actividad y necesidades personales de cada uno.

Dentro de los alimentos recomendados existe una gran variedad de especies y condimentos para preparar comidas saludables, deliciosas y atractivas que al mismo tiempo se ajusten a los requisitos especiales de este tipo de alimentación.

Productos de consumo básico

La principal clave de esta dieta es la utilización de cereales integrales en grano (por ejemplo arroz integral, cebada, mijo y maíz) como alimentos centrales de base.

En la sociedad moderna, el cereal ha sido reemplazado en gran parte por aves de corral, carnes, lacteos y otros productos animales, con el consiguiente perjuicio físico, mental, social, ambiental y espiritual para la salud de los hombres. Por este motivo, la macrobiótica recomienda aumentar el consumo de cereales integrales, verduras, legumbres y otros alimentos naturales sin refinar y al mismo tiempo reducir la ingesta de carne, aves de corral, huevos, lácteos y otros carbohidratos refinados, así como alimentos altamente procesados o con demasiados productos químicos en su fabricación.

Pequeños cambios, grandes resultados

A diferencia de la forma habitual de comer de la sociedad occiental actual, esta rutina alimenticia proporciona los siguientes cambios:

Mayor cantidad de carbohidratos complejos y menos azúcares simples.
Mayor cantidad de proteínas de calidad vegetal y menos de proteína animal.
Menor consumo general de grasas, pero de hacerlo, es preferible aumentar la cantidad de grasas insaturadas y reducir la de saturadas.
Mayor consideración por el equilibrio de varias vitaminas, minerales y otros factores nutricionales.
Mayor utilización de alimentos naturales cultivados orgánicamente mediante técnicas tradicionales de procesamiento de alimentos y menor cantidad de alimentos precesados artificial y químicamente.
Mayor consumo de alimentos en su forma integral y menor de alimentos refinados y parciales.
Mayor consumo de alimentos ricos en fibra y menor de alimentos que han sido desvitalizados.
Los principios de la macrobiótica

Para hacer retornar al cuerpo y a la mente a su funcionamiento perfecto deben tenerse en cuenta algunas medidas indirectas, preventivas y educativas.

Los microbióticos están convencidos de que una alimentación sana y equilibrada produce personas positivas y generosas. Todo lo contrario a esto, un estado de desnutrición o sobrealimentación no puede más que desarrollar personas llenas de negatividad.

Los principios fundamentales d esta dieta son cinco:

Los alimentos son el fundamento de la salud y de la felicidad.
El sodio y el potasio son los elementos antagónicos y complementarios básicos en el alimento y determinan más fuertemente su carácter o calidad “yin” o “yang”.
Los cereales en grano son el alimento básico del hombre como especie.
Los alimentos deben ser integrales, sin refinar y naturales.
Los alimentos deben cultivarse en la localidad donde se consumen y las verduras y frutas consumidas deben ser de estación
Alimentos “yin” y “yang”

Como ya se ha dicho, el secreto es encontrar el equilibrio perfecto entre el “yin” y el “yang” de los ingredientes que utilizamos en nuestras comidas.

Pero eso no es todo, ya que también debe considerarse la relación que hay entre los alimentos y las estaciones del año. Por ejemplo: en los meses de verano debemos consumir los alimentos “yin”, los que por ser de tipo frío equilibran mejor la dieta.

Una de las características de los alimentos “yin” o fríos, como por ejemplo las frutas, es que expanden la energía, mientras que los alimentos “yang” o calientes la contraen.

Otro aspecto importante tiene que ver con el estado de ánimo de cada persona: si usted se siente cansado, deprimido o triste, lo mejor será que haga una comida “yang” y, por el contrario, una comida “yin” será ideal para cuando esté optimista y lleno de energía.


Pero ¿cuáles son los alimentos “yin” y cuáles los “yang”?
Aquí te ofrecemos el listado básico.

Entre los principales comestibles “yin” pueden destacarse los siguientes:

Verduras: remolacha, apio, alcauciles, palta, tomate, pepino, espárragos, espinacas, champiñones, chauchas.

Frutas: melón, ananá, mango, pomelo, naranja, banana, higo, pera, limón.

Hierbas: tomillo, menta.

Aceites: girasol, sésamo, oliva y maíz.

Frutos de mar: algas marinas, ostras, mejillones, pulpo, truchas.

Carnes: pollo, rana, tocino, buey, caballo, liebre.

Lácteos: yogur, manteca, leche, quesos (crema, camembert y gruyere).

Cereales: maíz, centeno, cebada.

Líquidos: bebidas alcohólicas (cerveza, champagne, vino), agua mineral, soda, té, café.

Otros: Vinagre, azúcar, aceitunas, almendras, avellanas, miel.

Por otro lado los principales alimentos “yang” son:

Verduras: lechuga, endibia, rábano, ajo, cebolla, perejil, achicoria, zanahorias.

Frutas: fresas, manzanas, cerezas.

Hierbas: dientes de león.

Frutos de mar: crustáceos, gambas, pescados blanco y rojo (perdiz, pato, pavo).

Lácteos: queso, leche de cabra.

Cereales: trigo sarraceno.

Otros: sal marina y refinada, huevos, lentejas, castaña.

Para tener en cuenta:

El arroz integral y, en general, todos los cereales integrales, las verduras, las frutas y las carnes blancas (más precisamente el pescado) son el centro de la alimentación macrobiótica.

En cambio, las carnes rojas, el azúcar blanco, los conservantes y aditivos industriales y los alimentos sintéticos son los más cuestionados.

Estas características del régimen hacen que la macrobiótica podea también algunas contraindicaciones. El hecho de que posea tan poca cantidad de proteína de origen animal (por lo general no se come nada de pescado, carne, huevos o productos lácteos) hace que se corra el riesgo de contraer anemia.

Otra insuficiencia puede ser la de vitamina B12, que sólo se encuentra en el tempeh, el mijo (fermento de soja) y en el alga marina, pero en muy baja cantidad, lo que puede resultar insuficiente para muchas personas.

Por último, hay personas que adelgazan demasiado y pierden gran parte de su masa muscular por la poca ingesta de proteína vegetal o porque el propio cuerpo no la asimila bien, por lo que es recomendable incorporar estos hábitos alimenticios gradualmente, permitiendo que el cuerpo se adapte a las modificaciones realizadas de a poco, y bajo estricto control médico o profesional.

DESPUES DE LA DIETA COMO DEBE COMER ADECUADAMENTE

RESUMEN
½ plato con frutas y vegetales
¼ plato con proteínas
¼ del plato con almidones
Cualquiera que sea la razón, ya sea que quiera rebajar de peso, prevenir el cáncer o sentirse mejor, debemos suponer que usted quiere comer de una manera saludable. Probablemente nunca haya oído sobre la Pirámide de Alimentos, y seguramente ya sabe que necesita añadir a su dieta diaria mayor cantidad de cereales enteros, vegetales y frutas. ¿Pero cómo puede usted recurrir a normas acertadas de nutrición para su vida diaria, comida tras comida? Comience de a poco—un plato a la vez. ¡Algo tan simple como contemplar cómo se colocan los alimentos en su plato puede mejorar sus hábitos durante toda su vida!

¡No es una dieta!

Si usted toma en cuenta las sugerencias que se mencionan a continuación, a las que la revista Prevention se refiere como el “Poder del Plato” [“Plate Power”], no solamente comerá de una manera saludable, sino que podría darse cuenta que rebajará de peso siguiendo este plan para alimentarse. Las normas siguientes le permiten comer una cantidad suficiente de alimentos, aun alimentos que prohíben algunas dietas de moda. Según dice Rita Smith, una dietista diplomada en Martha Jefferson Hospital en Charlottesville, Virginia, la cena es probablemente su comida más abundante con la más grande cantidad de calorías además de ser la menos moderada, por lo tanto ¿por qué no pone en prueba este plan durante las tres próximas semanas, únicamente en la cena, para que vea lo fácil que es y la satisfacción que brinda comer bien? Después, añadir los cambios al desayuno y al almuerzo será como, bueno ... ¡un juego de niños! El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos le aconseja que seleccione diariamente la mitad de sus almidones del pan que se hace de granos enteros, de la pasta, de los cereales, etc. y que consuma también diariamente productos lácteos bajos en grasa y sin grasa.

Tan fácil como contar del 1 al 3

Mientras planea la cena para esta noche, tome en cuenta estas sugerencias. Elija un plato tendido para la cena que tenga un tamaño de 9 ó 10 pulgadas. El contenido de su menú deberá llenar el plato tendido dividido entre las tres secciones siguientes:

1. ½ plato con frutas y vegetales

2. ¼ plato con proteínas (se recomiendan de 3 a 4 onzas para la carne—más o menos del tamaño de un mazo de barajas).

3. ¼ del plato con almidones (cereales enteros, pasta, arroz, pan, papas, tortillas, granos*—el tamaño máximo del montón deberá ser de una pulgada de alto). *Los granos se consideran también como proteínas.

De acuerdo al principio del “Poder del Plato,” su usted se siente todavía con hambre después del primer plato, permítase uno más con frutas y vegetales solamente. Asegúrese utilizar aceites, mantequilla y otros añadidos grasosos en pequeñas cantidades en cualquiera de los alimentos que contenga su plato.

El Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (The American Institute of Cancer Research) tiene un plan similar, llamado el “Nuevo Plato Americano” (“New American Plate”). Si usted encuentra más fáciles las divisiones siguientes, inténtelas en su lugar en su plato de 9 a 10 pulgadas:

1. 2/3 del plato con más frutas, vegetales, cereales enteros y granos

2. 1/3 o menos del plato con proteína animal

Ejemplos de platos

Los platos divididos que se describen más arriba le dejan libertad suficiente para elegir entre sus alimentos favoritos. ¿Necesita aún ayuda para comenzar? Fíjese si alguno de estos menús generales le dan ideas:

Tradicional de carne y papas

1. ¼ del plato con brécol y ¼ del plato con tajadas de manzana y de naranja

2. 3 a 4 onzas de pollo a la parrilla, salpicado ligeramente con aceite de oliva y algunos condimentos favoritos antes de ponerlo en la parrilla

3. 1 papa de un tamaño mediano coronada con añadidos de bajo contenido de grasa

Combinaciones para la pasta

1. ¼ del plato con pasta simple, el alto máximo del montón deberá tener una pulgada, con salsa de tomate que incluya pimientos rojos y amarillos y con una cantidad pequeña de carne molida magra (la salsa no debe abarcar más de ¼ del plato si se la come sola)

2. Llene el resto de su plato con su melón favorito y con granos verdes enteros.

¿Y acerca de las comidas sin valor nutritivo y de los postres?

Los menús mencionados más arriba no incluyen los alimentos que se llaman con frecuencia alimentos “malos.” Smith mantiene que los planes para comer que no le permiten con moderación sus golosinas favoritas podrían ser tan limitados o punitivos que usted no se sujetará a ellos. Dividir su plato no significa suprimir las papas a la francesa así como otros alimentos que engorden. Si usted quiere comer papas fritas con su almuerzo, limite la porción para que abarque ¼ del plato con un alto máximo de una pulgada y que la cantidad que se coma sea razonable. Por cierto, ésto quiere decir que ya ha utilizado su límite de almidones para la comida, por lo tanto ponga la ensalada de atún o las rebanadas de pavo sobre un lecho de lechuga en lugar de ponerlas sobre el pan. Dejar de lado las papas fritas y opte por el pan hecho con cereales enteros lo cual es altamente recomendable, sin embargo está bien hacer honra a los antojos que usted tenga ocasionalmente y con moderación.

Salir a comer afuera y disfrutar

A continuación un ejemplo de cómo aplicar las normas para dividir el plato en un restaurante y disfrutar aún:

1. ¼ del plato con papas a la francesa

2. no más de ½ plato con ensalada de pollo a la parrilla—poniendo a un lado de su plato los aliños con bajo contenido de grasa para remojar la ensalada (cuidado con la porción de pollo—coma únicamente el tanto de ¼ del plato)

3. ¼ del plato de cualquier porción pequeña de frutas o de vegetales que le ofrezcan y que a usted le gusten—trate de evitar vegetales con crema

Cuando le pregunten acerca de refrigerios o de postres, Smith le aconseja que no haga más cambios en sus hábitos para comer hasta ver si rebaja de peso con la aplicación habitual del plato dividido en la cena. Ella cree que la mayoría de los americanos comen porciones mucho más grandes de almidones y proteínas de lo que el “Poder del Plato” permite. Este corte en calorías dará con mayor probabilidad como resultado alguna rebaja de peso siempre que usted no añada esas calorías a los refrigerios que no come con frecuencia. Smith aún le aconseja optar por moderación en cuanto a sus preferencias y a sus porciones cuando se trate de refrigerios y postres.

¿Y la pirámide de alimentos?

Si usted toma este pequeño paso—simplemente fijarse en su plato y llenarlo con especial atención a las porciones, no tiene otra alternativa sino la de comer de una manera más saludable pero, ¿es suficiente el cambio para satisfacer sus necesidades de su nutrición? Usted comerá ciertamente una cantidad suficiente de frutas y de vegetales—ésto por sí solamente mejora las dietas de la mayoría de las personas de una manera radical. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos le aconseja que seleccione diariamente la mitad de sus almidones del pan que se hace de granos enteros, de la pasta, de los cereales, etc. y que consuma también diariamente productos lácteos bajos en grasa y sin grasa. Sin embargo, asegúrese consultar con su médico si usted se preocupa que cambios dietéticos podrían interferir con su salud. Podría también hacer una cita con un dietético diplomado si necesitara algún consejo más específico con respecto a grasas, calcio y otros minerales, sodio, azúcar, etc. Recuerde, trate de hacer planes únicamente para la comida, por tres semanas solamente. Conforme usted descubra qué fácil es y cuánta satisfacción le da el plan del plato dividido, podría ensayarlo en las otras comidas.

Recursos

The American Dietetic Association’s Complete Food and Nutrition Guide por Roberta Larson Duyff, MS. Wiley, John and Sons Inc, 1998.